Fragmentos, porque nunca podría transcribir la totalidad de mis pensamientos.
Discontinuos, porque no hay necesariamente un hilo conductor entre todos ellos.
Cobardes, porque reconozco que por cada palabra que escribo/digo hay al menos diez que callo.
Mi persona fragmentada en pensamientos corbades.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario